
Al inicio, sobra fuerza…
pero falta dirección.
Se tiene energía, impulso, ganas…
pero no siempre se entiende cómo usarlo.
Y con el tiempo, todo cambia.
Llega la claridad, la experiencia, la certeza…
pero ya no está el mismo cuerpo para sostenerlo.
Y ahí es donde muchos lo ven claro.
Nunca fue falta de capacidad…
fue falta de momento.
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